Un lector amigo me escribió preocupado con el auto usado que desea comprar, se encontraba tan preocupado que me envió fotos del vehículo y de los números de identificación, después de estudiarlas le respondí con gusto.
Hablando con un colega sobre el miedo generado al comprar un auto usado y después perderlo si comprueban adulteraciones, intercambiamos algunas cifras interesantes.
En la frontera con Brasil existen cerca de 25 % de vehículos adulterados circulando libremente por nuestro país, esta cifra puede aumentar dependiendo de la ciudad y de la época y los controles implementados.
La cifra es similar en la frontera con Argentina y el sur de Uruguay llegando hasta un 30 % de coches.
Existen múltiples factores para que este fenómeno ocurra, pero la lista sería muy extensa y aburridora, por eso les paso a detallar las cotidianas.
La Frontera con Brasil es amplia y en ocasiones los países son divididos por una calle de dos ciudades.
Es común que las personas realicen compras en el país vecino, inclusive concurren a
comprar coches de segunda mano brasileños para utilizar en la frontera.
La cultura de la famosa “Gauchada”, donde las personas encargadas de detectar posibles irregularidades o adulteraciones en los vehículos son tildados con adjetivos que no me atrevo publicar, no solo por los particulares, algunos agentes tratan de presionar en forma psicológica con las conocidas frases “… informa que está todo bien, es un pobre infeliz…” o “… no le cortes las piernas, es un pescado chico…”.
Otro factor a tener en cuenta es el político, si el involucrado es conocido o correligionario de un político, la presión es mayor y ejercida de diversas formas.
Hace poco tiempo un colega fue intimado a inspeccionar vehículos que se presumían irregulares, donde terminó con el proceso de autoridades estatales y repercusión en la prensa nacional, les puedo asegurar que mi colega pasó por malos momentos.
Para no extenderme tanto, les comento la última y creo que la más importante, la falta de controles serios a los coches que circulan en territorio nacional y en los pasos de frontera, hace poco tiempo me entero por casualidad que existen intendencias que inspeccionan los vehículos al ser empadronados, después se limitan a la I.T.V.
El que tiene un conocimiento mínimo de automóviles entiende que la inspección anual a los vehículos fue creada con otro fin, el de comprobar el estado y la seguridad del rodado, no la de comprobar irregularidades.
Por último, tengan cuidado cuando compren autos y motos usados, controlen con atención la documentación, llamen a la intendencia donde se encuentra empadronado el rodado para verificar la situación del rodado, observen detenidamente el número de motor y chasis, que no existan soldaduras, masillado, que la caligrafía mantengan las características originales y si tienen dudas no concluyan el negocio.
Es importante resaltar que los porcentajes y cifras que detallo no son las oficiales, es el resultado del intercambio de información entre colegas y de los cosos que intervenimos.
Por el momento es todo, si es el deseo de ustedes o ante alguna duda se puede ampliar el tema en futuras publicaciones.



Si, la verdad es un tema interesante, lo que publiqué es muy superficial no quise profundizar en el tema técnico, la intención era alertar a los lectores para evitar engaños que vienen aumentando en forma alarmante.
Alejandro, si te interesa el tema con gusto te puedo enviar por e-mail el material que solicites, cualquier cosa estoy por aquí.
Un abrazo.
La verdad que es un tema muy interesante, nunca me había puesto a pensar en estos detalles y cuidados que hay que tener, que te lo saquen después que lo pagaste no está nada bueno.
Es un gusto y una honra recibir a un colega con tu trayectoria, gracias por tus amables palabras y espero que en el poco tiempo libre que tengas puedas concederme una entrevista sobre el tema, sería muy interesante que impartieras tus conocimientos para servir de guía en el momento de la compra de un vehículo usado.
Gracias Francisco.
Estimado colega, muy acertada la definicion relativa al «negocio» de los vehiculos. Comparto plenamente la opinion que las plantas de inspeccion tecnica, no estan capacitadas para poder detectar vehiculos con sus # identificatorios adulterados y si los codigos de carroceria corresponden al vehiculo en cuestion. Es un tema interesante para muchas personas que compran vehiculos usados y no tiene muchas veces con quien asesorarse. La dualidad de trabajo muchas veces trae aparejado un mal negocio para el compardor, maxime la perfeccion que estan adquiriendo muchas «personas». Saludos Franco.-